Después de disfrutar de un delicioso desayuno en el hotel, nos dispondremos a explorar Kioto, la antigua capital japonesa entre los años 794 y 1868, un lugar donde la historia imperial aún respira en cada rincón. A diferencia de otras ciudades, Kioto no fue bombardeada durante la Segunda Guerra Mundial, lo que le permite conservar un patrimonio artístico excepcional, símbolo vivo de la cultura nipona.
Por la mañana, recorreremos la zona de Arashiyama, cruzando el poético Puente Togetsukyo, “el puente que cruza la luna”, desde donde admiraremos un paisaje que parece suspendido en el tiempo. Visitaremos el majestuoso Templo Tenryuji, declarado Patrimonio de la Humanidad, y caminaremos por su enigmático bosque de bambú, un pasaje natural que invita a la contemplación.
Por la tarde, continuaremos hacia el icónico Santuario Fushimi Inari, con sus miles de toriis rojos; el refinado Palacio Imperial; y el brillante Kinkakuji, el célebre “Pabellón de Oro”. (El orden de las visitas puede variar.)
Al caer la noche, pasearemos por Gion, barrio tradicional y corazón de las geishas, antes de disfrutar de tiempo libre.
Al finalizar esta fascinante jornada, regresaremos al hotel para descansar y dejarnos envolver por la serenidad de Kioto.
Tip Greca: Pida un té matcha artesanal en Gion; su sabor profundo captura la esencia espiritual de Kioto.















